Aditivos en la alimentación: glutamato monosódico (E691)

Aditivos en la alimentación: glutamato monosódico (E691)

El glutamato monosódico es un potenciador del sabor para mejorar el gusto y la palatabilidad de los alimentos procesados y hacerlos más apetecibles al consumidor. En la industria alimentaria lo encontraréis en el etiquetado como E621. La industria lo añade como potenciador del sabor para conseguir el gusto a umami, el quinto sabor, que significa sabroso en japonés. En el supermercado, podemos encontrarlo añadido a salsas, cremas, sopas de sobre, pastillas de caldo, alimentos precocinados, productos cárnicos procesados o aperitivos salados. Es un aditivo accesible, se puede encontrar el kilogramo por unos 10 € aproximadamente. No es de extrañar que sean cada vez más las cadenas de restaurantes y fabricas de alimentos industriales que utilicen este aditivo.

Químicamente hablando, el glutamato monosódico está compuesto por un 78% de ácido glutámico, un 21% de sodio y hasta un 1% de tóxicos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha clasificado el glutamato monosódico como ingrediente alimentario seguro. No obstante, muchos estudios demuestran todo lo contrario, por esta razón, cuando se añade a los alimentos, esta administración exige que se indique en la etiqueta.

Pero los fabricantes de alimentos no son estúpidos y se han dado cuenta del hecho de que personas como usted quieren evitar este desagradable aditivo alimentario. Como resultado, ¿cree que hayan respondido eliminando el glutamato monosódico de sus productos? Bueno, muy pocos lo hicieron, pero la mayoría de ellos sólo trató de “limpiar” sus etiquetas. ¿Cómo lo hicieron? Utilizando nombres que usted nunca relacionaría con el glutamato monosódico. Otros nombres con los que el glutamato monosódico pasa inadvertido son: MSG, potenciador del sabor, proteína vegetal hidrolizada, proteína texturizada, caseinato de calcio, caseinato de sodio y levadura autolizada. Como ven, poniéndoselo muy fácil al consumidor.

12 años después de empezar a usarse, se describió una enfermedad conocida como “síndrome del restaurante chino”, describiendo numerosos efectos secundarios, después del consumo de glutamato monosódico. En la actualidad, este síndrome es llamado “conjunto de síntomas del glutamato monosódico”, que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) identifica como “reacciones a corto plazo”. Estas reacciones incluyen: dolor de cabeza, enrojecimiento, transpiración y sudor, palpitaciones y náuseas. Por este motivo no se ha establecido una dosis diaria admitida, debido a la ausencia de evidencia que confirme la toxicidad del glutamato monosódico en humanos.

En los países europeos, la ingesta de este aditivo es de entre 5 y 12 gramos diarios. Por este motivo, el reglamento 1333/2008, que regula los aditivos, establece que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) tendrá que reevaluar la seguridad de todos los aditivos alimentarios durante 2017 y 2018 que, como es el caso del glutamato monosódico, estuvieran permitidos antes del 20 de enero de 2009.

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